18 abril 2010

DIA CUATRO




(1:13 a.m.)
Te despiertas en medio de la noche
escuchas el zumbido de un monstruo
los tubos por donde te alimentan se enredan en el sueño
tus manos de niña se aferran a las piernas de tu madre
que es mi abuela y que está esperando el tren
en donde llegaré con sombrero y maleta de piel
más viejo que las dos juntas
para visitar el lugar donde algún día naceré
con mi cargamento de ilusiones.

(2:37 am)
Madre, te veo dormir y mi cuerpo se empaña
con el recuerdo de un viejo abrazo
tu respiración agitada abre el cielo en dos
hay seres de luz visitando tus ojos tus labios tu frente
estás pariendo a tus hijos
pares al que escribe a escondidas detrás de un árbol
pares al que alimenta sus desvelos con canciones de amor
pares a la sirena que posee el secreto de las cuevas
pares a la estrella lejana que ha llegado hasta aquí
a posarse en tus ojos
y cabalgas con tu padre en un caballo de arena
viajas con tu madre en un tren de sal camino al mar
y las yemas de tus dedos dibujan la luna
que es una lámpara china reflejada en el cielo de papel.


(3:09 am)
Las sábanas se enredan con los sueños
y los sueños con los tubos
y los tubos con la infancia y la infancia
con el miedo y el miedo con las sábanas
que se enredan en tu cuerpo y naces otra vez
en esta cama de hospital
entre sueros, rezos, aroma a desinfectante,
antibióticos y caricias inyectadas en tus manos
aquí estás naciendo otra vez
con el dolor de una vida llena de muertes
con la persistencia de la memoria naces otra vez
y esta vez
tu eres la que está en mis brazos
y se anuda el perdido cordón umbilical
y te llevo a mi pecho
para que des tu primer llanto.


(3:33 am) (arte poética de hospital)
Una luz se prende en lo alto
en la otra ala del hospital
estamos viviendo entre ladrillos
marcos de aluminio puertas de vidrio
mármol concreto plástico y zumbidos
nuestras emociones viajan en cápsulas de alivio transitorio
nuestra esperanza está empaquetada y con nombre
nuestro silencio habita en las sábanas limpias
esperando el grito al amanecer
y el abrazo al alba.


(4:04 am) (delirio)
Si el tiempo es sólo un zumbido
y ese zumbido es el que no nos deja dormir
y decidimos eliminar el zumbido
para estar tranquilos y descansar… entonces
no habrá más tiempo y qué pasará?
acaso extrañaremos el zumbido?
o sólo al tiempo?



(5:51 am) (recuerdos de lluvia)
I
Trece mil gotas de lluvia se refugian en tu ventana
no quieren ser parte del cielo
quieren ser parte de tu memoria
de tu visión de tu alivio.

II
Tu madre te llevó a pasear a Palermo
vestías el abrigo rosado con sombrero
y abrazabas tu perro de peluche.
Posaron para una foto
le sonrieron al señor
que se escondió dentro de su cápsula de magia
con líquidos de olores extraños
pero se demoró en hacer clic
y el cielo tronó y la abuela se preocupó
y la primera gota de lluvia cayó en tu nariz y te asustaste
y el señor dijo sonrían y no pudiste y click
y el cielo cambió de color y se echaron a correr
muertas de risa.

III
El ventanal del hospital es como de aeropuerto
y se puede ver a través de la luz
la huella de una mano pequeña
eres tu despidiéndote de tu padre
aquel día de lluvia en que lo viste por última vez.

IV
De niña te gustaba jugar con muñecas cabeza de porcelana
cuerpo de tela ojos de cristal
que se abrían con enormes pestañas
las peinabas como te peino ahora a ti
contándoles historias inventadas
aunque en las tuyas los malvados siempre ganaban
y les dabas cariño para rescatarlas
así como te doy masajes en los pies
crema de cacao en los labios
paño con colonia en la frente
y tus muñecas cerraban los ojos cuando las echabas
y les dabas las buenas noches
… beso en los ojos cerrados.

(re-make de un viejo poema al amanecer)
“El cuerpo es el esclavo del miedo
cuando al miedo lo tratamos como a un rey”


Adrián, Madrid,15 Abril, 2010

2 comentarios:

  1. Genial, Adrián. Amo cómo escribes. Me emociono y quiero llorar. Tus palabras geniales llenas de movimiento, de sensaciones, de imágenes. Veo una película mientras leo.

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  2. Anónimo7/03/2010

    gracias!!!!

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