16 abril 2010

Visitando a mi madre enferma, DIA TRES



DIA TRES (Cama de hospital)

I
He acariciado tus manos y he viajado en el tiempo
hasta aquella vez en que me llevaste a tomar milkshake
84 mililitros de esto y de aquello
viajando por delgados tubos de plástico transparente
recuerdo tus ojos mirándome fijamente con una sonrisa
mientras absorbía hasta la última gota de chocolate líquido
con la pajilla de plástico transparente.
he acariciado tus pies hinchados por el suero
has sonreído en sueños y me has dicho
“dame la mano para cruzar la calle”
mi pequeña mano se sumergió en la tuya
y perdí el miedo.
Ahora te doy mi mano
no tengas miedo de cruzar esta calle conmigo
vamos, atrévete.

II
Llevabas el cabello negro amarrado en dos colas
caminabas en cámara lenta por el parque Neptuno
con una mano agarrabas a mi hermana y con la otra a mi hermano
yo miraba la escena y al voltear “click”
mi padre tomando esa foto en blanco y negro
en donde todos tenemos cara de asustados.

III
“Click” hace la enfermera con ojos de cielo
y deja pasar un nuevo calmante a tus venas
amarra tu cabello en un moño
y cierras los puños para otra inyección.
El cielo de la foto es blanco
el cielo de hoy también
como el líquido que te alimenta, blanco
como tus labios
blancos como tu sueño blanco como
mi mente en blanco.

III
Navegas en tu cama de hospital
cruzando los siete mares del dolor y la paciencia
no hay puerto de arribo a la vista
sólo un huracán encapsulado en tu pecho.



DIA TRES (pausa en el tiempo)

I
El tiempo suele ser inconsistente con su propia materia
no alcanza cuando lo necesitamos
está de sobra cuando no lo queremos
vive dándonos la contra
nos hace llegar tarde y se ríe a nuestras espaldas
nos hace decir adiós cuando queremos decir hola
nos aturde con su silencio
nos embruja con sus relojes
el tiempo a veces vuela a veces se detiene
nos mira a los ojos y nos devuelve
una escena del pasado que nos robó a hurtadillas.

II
¿Porqué puedo recordar el aroma de una escena de hace 31 años?
mi madre detenida en el umbral de una casa
bugambilias trepando por una columna
aroma de pino y sus palabras
delicadas embarcaciones que vienen directo a mis ojos
mis orejas mi nariz mi boca que se abre y se las traga con sabor a pino
mi madre hablándome de “cuando seas grande”
...hice barquitos de papel con sus deseos y traté de navegar en ellos
pero la vida me llevó por otros mares de papel
y nunca supe si la tinta con la que escribí mi historia
le ayudó a encontrar eso que ella andaba buscando en mi.

III
El tiempo es una serpiente
que se come su propia cola
una y otra vez.

IV
El dolor que tengo en el pecho
está bordado de infancia
tejido de dudas
hilado de olvidos.



Adrian, Madrid 14 de Abril

2 comentarios:

  1. Anónimo4/16/2010

    Hermosos poemas Adrian, que viaje de memorias y sentimientos. abrazos -h

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  2. Anónimo4/16/2010

    Adrian extraordinario.

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